Ser eficientes, seguros y sustentables son los pilares en los que fundamenta su operación. Recientemente tuvo un crecimiento importante en su flota y estructura, lo que implicó un trabajo profundo para optimizar su gestión, donde incorporó tecnología especialmente diseñada para su empresa.
“Hace siete años que tenemos un gerente de tecnología. Nosotros desarrollamos nuestros software de gestión, de acuerdo a las particularidades de la industria”, Tomás Ilzauspe.




OLos últimos años se transformaron en un gran desafío para este empresario. Coincidió un importante crecimiento de la compañía con un proceso de estructuración y mejoramiento continuo, para lograr su objetivo de marcar la diferencia en el mundo del transportes de cargas peligrosas.

“Nuestros pilares, para tratar de ser líderes en este mercado, son lograr la mayor eficiencia, que implica tener disponibilidad y cumplir con los tiempos de nuestros clientes; tener una operación con altos estándares de seguridad y ser sustentables en los procesos, para no afectar al medio ambiente ni a las comunidades”, explica Tomás Ilzauspe.

Reconoce que el 2018 fue duro, porque junto al desgaste del fuerte crecimiento que implicó preparar las estructuras de gestión y capacitar a su gente, se sumó el alza constante de insumos, como el diésel, que es determinante como costo para una empresa de transportes.

Al nivel que trabaja Transportes Ilzauspe, donde su operación se mide por las toneladas trasladadas, la variación del polinomio de costos incide. A mayor volumen, mayor diferencial en contra cuando los gastos se disparan. Y como las bases de las tarifas se modifican cada tres meses, una oscilación fuerte, impacta en ese periodo.

“Tus proyecciones de costos siempre van atrasadas respecto del polinomio y ahí es donde debes saber estructurar tu operación. Lo importante es aprovechar tus marginales. Si hay un camión que consume menos, ver la forma de incorporarlo; buscar neumáticos que se desgasten menos; tener vehículos y equipos modernos que extiendan sus periodos de mantención y que tengan mayores prestaciones”, agrega este empresario.

Aquí fue determinante la reciente incorporación de cerca de 120 estanques de ácido Tremac en los que, junto a su equipo de profesionales, trabajó con los ingenieros de la fábrica para sumar elementos que hicieron más eficiente y segura la operación. (ver test drive en esta edición)

“La ventaja de trabajar con un proveedor local es que puedes ver los detalles en terreno y eso ayuda cuando los tiempos son acotados. Además, muchas de esas modificaciones, como el acceso a la válvula de descarga por un costado y no de frente para evitar un accidente, son analizados con las mineras, que entienden que uno está en un proceso constante para ser mejores, más eficientes, seguros y que buscamos crecer junto con ellos”, comenta Tomás Ilzauspe.

Líderes

En estos tiempos, una cosa es contar con información y otra es saber utilizarla. Eso lo ha entendido este transportistas que, por una lado, se ha rodeado de un buen equipo de profesionales en las distintos áreas de funcionamiento, y, además, apuesta por una permanente innovación, con el objetivo de ser líderes en la industria.

“Hace siete años que tenemos un gerente de tecnología. Nosotros desarrollamos nuestros software de gestión, de acuerdo a las particularidades de la industria. Hemos incorporado los elementos de seguridad activa y pasiva en los vehículos, pusimos cámaras que permiten ver la operación durante todo el tiempo y controlar los descansos de nuestra gente. Vamos incorporando todo lo que nos ayude a ser más eficientes y seguros en los procedimientos, porque nuestros clientes esperan que estemos a la cabeza en los estándares de prestación de servicios”, detalla Tomás Ilzauspe.

Su flota supera los 300 vehículos, con un número similar de equipos. El 50% de su labor implica el traslado de ácido y el resto son otros insumos para la gran minería o producto terminado, como cátodos.

Más que crecer, que estima se irá dando naturalmente, su objetivo es ser cada vez más eficiente y trabaja para que su estructura responda bajo ese concepto en las operaciones que se dan, principalmente, en el extremo norte del país.

Sobre cómo viene el año para su segmento de mercado, es optimista. “El año pasado fue algo desgastante, pero todo apunta a que el 2019 será mucho mejor. La minería está reactivando varios proyectos; hay estimaciones buenas del precio del cobre y el petróleo parece que no nos dará malas sorpresas. El escenario se ve bastante positivo”, concluye este transportista líder en el traslado de sustancias peligrosas.