Juan Monasterio, Presidente de la Asociación Gremial Chilena de Empresarios del Transporte Internacional de Carga, Agetich AG.

Sin duda que los tiempos actuales en la industria corren a la misma velocidad que los cambios que experimenta nuestra sociedad. No es sólo el avance tecnológico en los camiones lo que se puede apreciar, sino en el perfil de los conductores de dichos equipos. En la actualidad Chile está viviendo una escasez de conductores profesionales, originado en parte por el crecimiento de la economía interna y por la falta de un organismo de formación que los eduque y capacite.
En nuestro gremio, la situación es aún más delicada. La complejidad de las operaciones que deben realizar es mayor que un conductor que opere sólo en el país: deben tener conocimiento de leyes de tránsito y costumbres de conducción de los países donde transitan, conocimiento básico de legislación aduanera para efectuar trámites por cuenta propia, conocimiento de normativa migratoria para el cruce de las fronteras, etc. Además, deben saber que su actividad los mantendrá alejados de su entorno familiar y personal por varios días, e incluso semanas.
Dada la escasez de conductores chilenos que cumplan con tal perfil, nuestros asociados han ido incorporando personal de otros países lo cual tampoco resulta sencillo, pues los trámites de visa laboral se tardan debido al congestionamiento que tienen las Gobernaciones por el alto arribo de inmigrantes. Por otra parte, la Dirección de Tránsito Municipal exige visa permanente para expedir una licencia de conducir profesional, con un curso que muchas veces no pueden pagar por no tener acceso al trabajo que permita cubrir dicho costo. Actualmente la autoridad de nuestro país acepto la homologación de la licencia profesional de conductores peruanos, lo que ha llegado a solucionar en parte la falta de estos profesionales a las empresas de la zona norte, sin embargo, nosotros como gremio solicitaremos a la autoridad correspondiente que también pueda homologar las licencias de los conductores argentinos y brasileños que ayudarían a solucionar el déficit que presenta la zona centro sur del país.