Un grupo de empresarios de buses participó en una charla motivacional realizada por el destacado montañista Claudio Lucero, quien a través del proceso que significó la conquista del monte Everest ejemplificó el camino para lograr el éxito en una compañía, en un seminario organizado por la ABI.

Ha encabezado como nadie en el país expediciones al monte más alto del mundo, pero las tres primeras veces fracasó. No le importó, pero aprendió que no sirve sólo seleccionar a los mejores, ni llevar a los amigos, ni distribuir las funciones si no hay un compromiso de equipo. Y en la caso de la montaña, donde, literalmente, la vida de uno cuelga de la cuerda que sostiene otro, hay una suma de factores que llevan a conseguir los objetivos.

“Me pude haber rendido, pero no hay que dejar de ponerse desafíos; o crecemos o nos achicamos, pero nunca se está estable”, es la conclusión con la que parte Claudio Lucero su charla donde hace un paralelo entre la empresa que significó transformarse con su grupo de montañistas en ser los primeros chilenos subir con éxito el Everest.

Ante un grupo de empresarios del transporte de pasajeros y personal fue desmenuzando en un seminario organizado por la ABI cómo el estudiar el escenario donde se van a mover, el liderazgo con empatía, la distribución adecuada de funciones, la confianza y crear valores y una ética de trabajo en equipo son los pilares que les permitieron lograr su objetivo.

Un encuentro sumamente didáctico, que este montañista amenizó con anécdotas en las que detalló las dificultades para trabajar con los guías chinos, los sherpas y las mismas inclemencias climáticas que enfrentaron al subir el macizo de más de ocho mil metros, como soportar temperaturas de menos 50 grados, sufrir avalanchas y caminar por decenas de horas en la nieve blanda con el riesgo de caer a acantilados ocultos.

“Llegó un momento en el último campamento en que había que decidir quién llegaba a la cumbre, que era el sueño por el que había trabajado todos esos años. Pero no podíamos ir todos, sino los que estaban en mejor forma en ese momento. Me quedé, porque es importante aportar y no ser un problema. Al hacer empresa hay que saber tomar las decisiones adecuadas por el bien de todos”, enfatizó Claudio Lucero para dar paso después a una emocionante grabación en la que se escucha a Rodrigo Jordán festejar al poner por primera vez la bandera chilena en la cima del mundo.