Chile se transformó en el segundo país a nivel mundial y primero en Latinoamérica en tener un bus eléctrico interprovincial. Esto luego de que entrara en operaciones el King Long 6130 en la ruta Santiago-Rancagua de Turbus.


Esta empresa realizó una alianza estratégica con Vivipra (representante en Chile de la marca china) y Copex Voltex para concretar este hito.


A la presentación oficial asistieron la ministra de Energía, Susana Jiménez; la intendenta Metropolitana, Karla Rubilar; además de otras autoridades de gobierno, representantes de las empresas involucradas e invitados vinculados al mundo del transporte de pasajeros.

En las alocuciones, tanto autoridades como ejecutivos de esta triple alianza resaltaron la elevada tecnología del bus que, no sólo ayuda a reducir la huella de carbono, al ser cero emisiones de CO2, sino que también cumple con los más altos estándares de seguridad y comodidad de los pasajeros,
como contar con cinturones de tres puntas, puertos USB en cada asiento y conexión WiFi liberada para los usuarios.

“Este proyecto es un plan piloto que celebramos como Gobierno porque busca entender las potencialidades, rendimientos, desafíos y dificultades asociadas a una operación interurbana de buses eléctricos, con el objetivo de poder crecer en el futuro en el uso de estas tecnologías”, explicó la ministra de Energía, Susana Jiménez.


El bus eléctrico, de 44 asientos, tiene una autonomía de 250 kilómetros y su velocidad máxima está autolimitada a 100 km/h por temas de seguridad. Además, cuenta con sistemas de corte de corriente y antiincendios, monitoreo de presión de neumáticos y un moderno sistema de almacenamiento de energía mediante baterías de alta tensión con capacidad total de 314 KWH, de la cual sólo se usará el 80%, quedando el otro 20% como energía de reserva.

Se recargará en la estación Copec Voltex recién instalada en el Terminal Alameda, operación que toma solo dos horas.