Este modelo de reparto urbano 100% eléctrico, que trae a Chile SKC, busca reducir los costos operacionales y sortear las cada vez mayores restricciones que tienen los vehículos diésel para operar en las ciudades.

Tiene un motor síncrono de imán permanente que le eroga una potencia nominal de 60 kw, con un máximo de 120 Kw, con un torque nominal de 500 Nm y un máximo de 1.000 Nm.

Su autonomía varía según las condiciones. Si bien llega a un óptimo de 325 km bajo una constante de 40 km/h, lo normal son 190 kilómetros con carga.

Su paquete de baterías llega al 100% con un sistema de carga lenta que toma entre 12 y 14 horas y en una electrolinera con cargador rápido, tarda dos horas.

Cuenta con Battery Managment System (BMS) que regula la carga y descarga de las baterías, para que esta sea pareja, aumentando su vida útil.

La suspensión es de paquetes de resortes semielípticos con amortiguadores hidráulicos telescópicos que, con la configuración de carrocería cerrada que llegarán los primeros modelos, permite trasladar hasta 3.000 kilos.

El pack de baterías se encuentra bajo el chasis, protegido por unos alerones. No afecta a la altura del vehículo.

La señal ready en el tablero es la única forma de saber que está listo para partir, ya que no emite ruidos. Además, el instrumental muestra el porcentaje de carga que queda.

Cuenta con varios espejos que aumentan la visibilidad del entorno y reducen los puntos ciegos.

El asiento central es abatible para utilizar como mesa de trabajo o consumir alimentos.

La apuesta de esta marca china, comercializada en Chile por SKC, es penetrar con fuerza en el segmento que será uno de los caballitos de batalla para la irrupción de la electromovilidad en el transporte de carga: el reparto urbano.

Por un lado, queda dentro del rango donde la autonomía y el peso de las baterías no son un problema y responden a la necesidad de los mandantes. Además, entrega el valor agregado de ser cero emisiones, con una operación silenciosa, que en este momento es muy valorado por las empresas que buscan reducir su huella de carbono y sortear las restricciones para operar al interior del radio urbano.

Tiene un motor síncrono de imán permanente que le eroga una potencia nominal de 60 kw, con un máximo de 120 Kw, y un torque nominal de 500 Nm, con un máximo de 1.000 Nm.

Esto permite llegar a una velocidad máxima de 90 km/h.

Su autonomía varía según las condiciones. Si bien llega a un óptimo de 325 km bajo una constante de 40 km/h, lo normal son 190 kilómetros con carga. Más que suficiente para una operación diaria.

Su paquete de baterías llega al 100% con un sistema de carga lenta que toma entre 12 y 14 horas y en una electrolinera con cargador rápido, tarda dos horas.

Estas están ubicadas bajo el chasis, pero no afectan la altura del vehículo. Además, tiene una garantía de cinco años ó 200.000 kilómetros.

Asimismo, cuenta con Battery Managment System (BMS) que regula la carga y descarga de las baterías, para que esta sea pareja, aumentando su vida útil.

Hay que tomar en cuenta que lo óptimo y más eficiente es dejarlo cargando durante la noche. Para ello se venderá como opcional el cargador; siendo compatible con los sistemas que ofrecen las distribuidoras eléctricas, para una carga mediana, y los tótems de carga rápida ubicados en distintos puntos de la ciudad.

Se maneja con licencia clase A y no requiere un aprendizaje especial.  Su transmisión es automática, con directa, neutro y reversa, y a lo único que hay que acostumbrarse es a su silencioso desplazamiento. Al encender, una señal que dice ready, es la única forma de saber que está listo para moverse. También cuenta con un sistema regenerativo que va recargando las baterías en las pendientes.

Claramente, su bajo nivel de mantención es un factor positivo, tanto para la disponibilidad, así como por los costos del taller, junto con el importante ahorro en combustible.

La cabina es cómoda y caben tres personas. Viene con aire acondicionado de fábrica, cierre centralizado, radio con mp3 y USB, controles al volante, que es ajustable, y el sistema basculante es de muy fácil manejo.

Para la seguridad, sus frenos hidráulicos con tambor en ambos ejes tienen sistema ABS, además de poseer sensor y cámara de retroceso.

La suspensión es de paquetes de resortes semielípticos con amortiguadores hidráulicos telescópicos que, con la configuración de carrocería cerrada que llegarán los primeros modelos, permite trasladar hasta 3.000 kilos.